"Cuando cambias la forma de ver las cosas, las cosas cambian de forma", una frase que por si sola te atrapa, y que es el fundamento del mensaje de Santiago Pando.
La película Creer es crear, es un golpe bajo al mundo sordo y ciego del ego que invade al Ser, es la forma en que el Universo cuelga de cabeza en el árbol de la sabiduría, es una invitación a abrir los ojos por dentro.
En un mundo en el que nos hicieron creer que nacimos del pecado, que tener la razón es lo más importante, que la verdad ya está escrita; aparecen mensajeros como Pando, quien narra su historia personal diciendo una frase que impacta y deja frío a cualquiera: "Vivía en un mundo aparentemente maravilloso pero no era feliz. Era infeliz, sólo que estaba tan ocupado siendo importante que ni siquiera me daba cuenta".
¡Cuanta verdad!. ¿Cuántas personas exitosas y famosas están constantemente en terapias de alcoholismo, de depresión y de drogas? ¿Cuántas familias humildes siempre están dispuestas a dar al prójimo con una sonrisa en su rostro? ¿Que les falta a los que aparentemente tienen todo y que les sobra a los que aparentemente no tienen nada?. La respuesta: Amor.
Amor hacia uno mismo. Unir con amor lo que el miedo en algún momento separó. Perder la razón para encontrar el corazón, pues cuando se habla con el corazón se crea una vibración tan alta que envuelve a todas las personas que nos rodean.
Dejemos de vivir en el mundo de las apariencias, de ser títeres de alguien más, de juzgar.
Tenemos el poder sobre el 90% de las cosas que nos suceden. Encaucémoslo, no por la senda buena, ni por la mala, sino por nuestra senda, la que nos lleva directo al corazón.
Santiago Pando se dice asimismo "El mensajero" y aunque lo más importante es el mensaje; sin mensajero, no hay mensaje.
Ver para creer quedó en el pasado. Creer para Crear no es magia, es un acto de fé.
-Alma Bárcenas
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